Joaquin Sabina, el carisma atras de la canción
¿Saben algo? conoci a Joaquin Sabina a traves de las borracheras de mi esposa, cada madrugada ella, despues de que yo soltaba el computador y estabamos de fiesta, ella dejaba sonar al tope de volumen canciones de él.
Lo que me parecia interesante era el fervor que este artista causaba en ella, yo veia reflejado en su gusto, el mismo gusto que yo tengo por el rock and roll, pero para mi era inevitable no comparar su musica con la de gente como Arjona o Silvio, musica que esta muy fuera de mi gusto.
Obviamente, cinco meses atras, cuando descubrimos que Sabina se presentaria en Bogotá, mi esposa comenzo a dar alaridos y bajo amenaza de separacion, me hizo prometerle que iriamos al concierto. Obviamente yo acepte.
Pasaron los dias y el concierto se acercaba y ella dia a dia repetia sus canciones, yo por mi parte como buen periodista hacia contactos para ir a la rueda de prensa, etc, etc.
Llegado el dia me toco madrugar, la rueda de prensa era a las 11 AM y ustedes saben que para un musico, una levantada a las 9 AM es una tortura, para nosotros los musicos el lapso del dia entre las 5 AM y las 12 PM no existe, pero todo fuera por el rock and roll, mi pagina y mi esposa, que aunque estabamos peleando, yo no la iba a defraudar.
Ese dia tenia dos problemas, el primero, una resaca terrible producto de una noche de fisesta celebrando la primera emision de Subterranica por canal 13, y el segundo y mas importante, no tenia un solo peso en el bolsillo.
Llegue tarde, de mal genio y sin muchas ganas a la rueda de prensa y me lleve una sorpresa al ver que esta, estaba llena de periodistas, mas de lo acostumbrado, al entrar vi sentado en una mesa a dos caballeros de acento español, uno era Sabina, vestia de negro y gafas de sol y lo primero que me impacto de él fue su voz, ronca y traginada, a leguas se notaba que la vida le habia pasado por encima muchas veces y pensé "Este loco debe tener muchas historias encima".
Escuché atentamente las preguntas de la audiencia y poco a poco me di cuenta que este personaje despertaba pasiones increibles en las personas y que tenia una facilidad de palabra increible. Ahi, en ese momento, la curiosidad empezó a morderme por dentro y ese personaje comenzó a cautivarme.
Fotos mas y fotos menos sali de la conferencia pensando en que no tenia ni un centimo para llevar a mi esposa a su anhelado concierto, asi que hice de tripas corazón y fui y empeñe una de mis mejores guitarras bajo la autopromesa de sacarla de la peña en pocos dias y casi con una lagrima escapando fui con ella al concierto.
No me gustan las muchedumbres, mucho menos cuando no pertenencen a mi especie, lo primero que note, es que el publlico que iba a ver a Joaquin Sabina se dividia en dos grupos, el primero, estudiantes de universidades distritales y publicas, pseudo intelectualoides y super fans del hombre y el otro, el repulsivo y asquiento sector Bogotano de los Snobs, o como los llamo yo, intelectuales de cafeteria, no es que estos fueran los unicos grupos de personas que habian, pero si los mas notorios.
Por fin, despues de esperar un buen rato, mamarme una pelea con una pareja de imbeciles que les fastidiaba el humo de mi cigarro y de aguantarme 6 o 7 canciones de un Sabinita Colombiano, comenzó el show.
Y es aca donde viene lo extraño, por que a pesar de mi pensamiento radical en contra de esa musica, me deje absorber por los acordes suaves de la banda y al escuchar cantar al hombre y ver su puesta en escena, mi mente poco a poco fue cambiando de opinion, y pensé, que mas que un cantante, lo que habia alla en el escenario era un colectivo increible de talento, sobretodo de talento para las palabras.
Sabina es un hombre interesante, se nota que lee, que le toca las fibras la actualidad, aunque tambien se nota que le vale huevo, es un bohemio, de los duros y su musica aunque muy tranquila para mi gusto es bella y sus letras son elaboradas y recitadas con propiedad, con el sabor que solo dejan las experiencias fuertes en un hombre.
Gracias a Sabina conoci mas a mi esposa y gracias a mi esposa conoci mas a Sabina, ahora es tiempo de poner mas atencion a lo que uno no le gusta de primera mano, por que a veces por ser tan radical, se pierden buenas cosas.
Para terminar este articulo, solo me basta enviarle un saludo, al par de estupidos que pelearon conmigo por el humo del cigarrillo y decirles que la vida es bella y que la proxima vez que vayan a un concierto, se aseguren que quien mas fume, no sea el artista que van a ver.
Felipe Szarruk
