Mi Bogotá Rockera

(Foto de Daniel Ospina tocando en uno de nuestros conciertos tomada por algún ebrio)
Yo si tengo mis lugares Rockers bacanos a los que me gusta ir. Sé que Tabogo ya no es como los 90 cuando era una chimba ser alternativo, escuchar Pearl Jam y Nirvana, usábamos pantalones de cuadros y sacos tejidos con el roto en el dedo gordo, bacaneados. Íbamos a los bares a ver conciertos del putas, Las 1280 Almas, Carpe Diem, Catedral, La Derecha, La Sagrada Escritura, tocábamos en otros lados bacanisimos, me acuerdo de Kaliman, Barbie, Transilvania, Vertigo Campoelias, Rotten Ratts, el magnífico “HEAVEN” en la Caracas, jajaja. Los conciertos de Metal en la Plaza del Che Guevara en La Nacho, mejor dicho, cuando inició Rock al Parque y era una putería ir allá a sollársela con todos. Era bastante pollo, jovencito, pero ya rockeaba fuerte.
Sin embargo hoy, aunque no se note, Tabogo aun es super Rockera, lo más bacano es que hoy el Rock se convirtió en algo como un circulo algo cerrado, eso es chévere, uno se conoce con todo el parche, todo el mundo y se encuentra uno en los bares así sea una vez al año o en los conciertos o en Rock al Parque o donde sea a todos los músicos y el público que esta y sigue ahí.
Se ha vuelto pobre, eso sí!, el Rocksito se ha vuelto pobretón, pero es porque no hay plata, pero si hay talento y muchas ganas, es bacano. Por ejemplo, me gusta ir a Bbar a joder toda la noche a Javier, Bbar es un lugar muy típico del Rock, a mi me recuerda a esos bares que lee uno en la historia del Rock pequeños como CBGC, The Casbah, etc. Cuando no estoy tocando allá o no me dejan entrar (una vez me pasó, jajaja) bajo a cantar al Karaoke en el primer piso que es una chimba.
Aun hay Rock. El otro día me invitaron de jurado a la final de Exporock y lo primero que me sorprendió fue ver el escenario tan bacano de la Hamburguesería de la 85, una tarima genial para echarse un toque, después me encontré con el crazy del Carlos Reyes y duramos cagados de la risa hasta que Javier el baterista de Szarruk se durmió y le robaron el Blackberry, jajaja por borracho. Y Carlos se subió a tocar, ese día vimos como 10 bandas, fue buenísimo.
También están los festivales que organizan colectivos como el que hacen de la mano de entidades gubernamentales como en Fontibón, Rock Hyntiba, una chimba, además de que, como la gente va a apercollarse en los festivales de vallenato y Reguetón, nos dejan más solitos para disfutar por ejemplo en este caso a las 1280 almas cerrando con toda y nosotros ahí, en frente ¡Alegría!.
Rock al Parque que no falta, yo lo odio y lo amo, es una dualidad, pero al final, ¿A dónde irían todos los Rockeros del país si no existiera Rocal?, este es tal vez el único concierto al que muchos asisten, tal vez porque es gratis, no sé, pero es otro de los lugares del Rock de Tabogo, allá si se encuentra uno a TODOS, los Rockers que pasaron felices porque pasaron, los que no pasaron emputados porque no pasaron, los periodistas de los medios que cubren todo el rock en el año, los miles de periodistas que solo son periodistas en Rock al Parque, los amigos de la infancia, hp, a la única que uno no se encuentra en Rocal es a la mamá y porque “Mijo eso es peligroso, allá va mucho gamín!” a lo cual uno responde, “fresca mami, los que se dan puño y cuchillo son los reguetoneros en el evento 40, esto es otro nivel, nos vemos vieja!!!”
Cada día sale en You Tube o Facebook una nueva invitación para un concierto, un video nuevo, un lanzamiento de un disco nuevo, en fin, hay Rock, en Bogotá aun existe y mucho el Rock, como dice la organización de mi amigo Rafa Escandón esto es Bogotá Ciudad Rock, a diferencia de muchas ciudades en el país en donde de verdad el Rock es una leyenda urbana, por ahí tres o cuatro banditas buscando un espacio.
Yo si prefiero lo de ahora, un circulo cerradito, especial, bacaneado, en donde uno se puede echar un chorro tranquilo escuchando a una buena banda y luego sollarse el rock que uno quiere en todas las estaciones on line, las que no teníamos hace años cuando obligados teníamos que escuchar las dos o tres estaciones que había y hasta nos sabíamos el ultimo hit de Marcelo Cezán. Hoy no papa, si quiero Blues, ahí está, Metal, ahí está, todo a la carta, como la estación que lleva ese nombre. Y los envidiosos y emputados de las estaciones “grandes” tienen que ver como los Rockeros cada día son más cultos, aprenden más y se abren a mas bandas gracias a Internet y los nuevos medios.
Bogotá es más Rock que muchas ciudades que ustedes creen, Bogotá es una chimba y sus bandas también, las de verdad, las bacanas, las que la guerrean y luchan. Que chimba!!!
